Las relaciones entre la OTAN y la Unión Europea tras el final de la Guerra Fría ¿Convergencia o vías paralelas?


GT 6.1 Estudios Estratégicos en el siglo XXI: Análisis y gestión de los nuevos conflictos

Autor/a
Beatriz Camacho Avila (Universitat de València)
Coautor/es
Mélany Barragán Manjón

 El trabajo parte de la hipótesis de que el actual escenario mundial, derivado del de final de la Guerra Fría, y la aceleración del proceso de globalización han afectado sustancialmente al concepto de «seguridad». La noción de seguridad se ha ampliado para incluir nuevas amenazas y ha adquirido primacía frente a la dimensión de la «defensa». Para contrastar esta hipótesis, el trabajo analiza la evolución de la OTAN,  concebida inicialmente como alianza militar defensiva frente al bloque comunista, y de la Unión Europea, concebida originariamente para una cooperación esencialmente económica pero orientada posteriormente a la cooperación en el ámbito político.

 En el contexto estratégico de la post guerra fría, la OTAN ha debido reinventarse y asumir funciones en el mantenimiento de la paz y seguridad internacionales. Paradójicamente, es en este escenario de las nuevas amenazas donde ha declarado por primera vez la posibilidad de actuar en su dimensión de alianza defensiva (artículo 5 del Tratado) e intervenir en legítima defensa colectiva tras los atentados del 11/S, aunque Estados Unidos no quiso hacer uso del ofrecimiento. La Unión Europea, por su parte, ha desarrollado una política de seguridad y defensa como elemento necesario para transformarse en un actor internacional creíble.

 En una situación aparentemente idónea para la colaboración de ambas organizaciones, se ha configurado un marco de colaboración mutua que ha permanecido infrautilizado hasta el momento. Las conclusiones del trabajo se pronuncian sobre el estado actual de las relaciones transatlánticas y esbozan posibles tendencias a corto y medio plazo.