Una observación sociológica y normativa de las condiciones de posibilidad del nuevo servicio público: Ilustraciones con el caso chileno y colombiano


GT 5.4 El camino hacia la administración compartida. El nuevo servicio público

Autor/a
María Olaya Grau Rengifo (Universidad Complutense de Madrid)
Coautor/es
PATRICIO MITRANDA REBECO
Marcia Alexandra Santacruz Palacios

Hoy en día, las Administraciones públicas son conscientes de la importancia de situar al ciudadano como centro de su gestión, lo que implica un criterio de apertura hacia el medio social, de conocer sus preferencias para adaptarse a sus necesidades y poder abordar con mayor eficacia los problemas colectivos. Se ha pasado de una noción de Administración distante e impermeable que consideraba al ciudadano como sujeto pasivo, hacia una Administración receptiva que considera al ciudadano como protagonista, que se preocupa por los problemas que afectan a sectores particulares de la sociedad y por sus demandas específicas.

De ahí que la Administración deba considerar las características concretas de cada sector de la población, adaptando sus programas de actuación a sus demandas. Bajo estas premisas se formula el concepto de “Nuevo Servicio Público”, que propone diseñar y articular instrumentos desde la Administración que permitan instalar una dimensión colaborativa y participativa de los diferentes actores en el proceso de diseño e implantación de programas públicos.

La ponencia que se propone, utilizando como fundamento teórico la corriente  NSP, pretenden analizar qué tipo de iniciativas ha adoptado el Ayuntamiento de Buenaventura (Colombia) con la finalidad de promover el desarrollo de los procesos colaborativos, sobre todo la participación ciudadana, en la formulación y prestación de los servicios públicos. Este  tema se considera de vital interés si se tiene en cuenta que este municipio se caracteriza, entre otras cuestiones,  por sus altos índices de pobreza (80,6%) y de población afrodescendiente (88%). Además de ello, las Naciones Unidas han declarado el 2011 como año afrodescendiente, evidenciado así la invisibilidad que sufre esta población, en contraste con los avances alcanzados en materia organizativa.