El Colapso del Sistema Electoral Nicaragüense Producto del Pacto Político Alemán – Ortega y de los Fraudes Electorales (2000-2008)


GT 3.8 ¿Hacia sistemas de partidos más abiertos? Nuevos partidos, nuevos patrones de competición y transformación de los sistemas de partidos

Autor/a
José Antonio Peraza Collado (Universidad Americana (UAM))
Programa:
Sesión 1
Día: martes,14 de julio de 2015
Hora: 11:45 a 14:15
Lugar: Aula 7

Nicaragua inició un proceso de construcción democrática a partir del triunfo electoral de Violeta Barrios de Chamorro en las elecciones de 1990. Este proceso se dio dentro de un marco muy duro y complejo de Ajuste Estructural y Estabilización Económica posterior a los desequilibrios económicos experimentados durante la guerra de los años ochentas. 

Este proceso de construcción democrática se centró en la modernización del Estado en un triple proceso: 1) la desprivatización del monopolio de la violencia que poco a poco fue pasando al monopolio de la ley y del Estado; 2) el inicio del establecimiento de un sistema electoral más confiable y creíble para todos los grupos políticos; 3) la generación de un Estado de Derecho en términos de independencia y separación de los poderes del Estado, con respecto a los derechos humanos y a las libertades democráticas.

Estos tres procesos dieron marcha atrás con la elección de Daniel Ortega a la presidencia de la república de Nicaragua en 2006, pasando Nicaragua a conformar una especie de democracia mutilada. No obstante, este proceso de deterioro político y democrático no inició en 2006, sino con el Pacto Político que celebraron el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en 1999 y que se materializaron en los cambios Constitucionales y en la Ley Electoral del año 2000.

Uno de los principales objetivos del pacto político entre el PLC y el FSLN en año 2000 fue restringir la ampliación política iniciada con la ley electoral de 1996, pero que fragmentaba a los partidos políticos. Con las reformas a la constitución y a la ley electoral del año 2000 se pretendió forzar el bipartidismo entre una fuerza emergente el PLC y la fuerza derrotada (en 1990 y 1996) el FSLN. Así ambos partidos conservaban una presencia mayoritaria en instituciones claves y en amplios estamentos de la sociedad nicaragüense.

Los cambios que se dieron en la nueva ley electoral estaban centrados: en el financiamiento a los partidos políticos, en los órganos electorales, en la presentación de candidatos y en la fórmula de cálculo electoral para asignar escaños. Todos estos cambios fueron realizados con la finalidad de imponer el bipartidismo.

En las elecciones municipales del 9 de noviembre, en la madrugada del 10 de noviembre del 2008, el Consejo Supremo Electoral (CSE) incumplió el artículo 129 de la Ley Electoral del 2000 que lo obligaba a publicar los resultados de todas las Juntas Receptoras Votos (JRV) en su página Web. De las 2107 Juntas Receptoras Votos (JRV) que formaban el padrón electoral del municipio de Managua en el 2008, el CSE, únicamente, logró recuperar 2085 actas de JRV; el PLC/Movimiento Vamos con Eduardo (MVCE) recuperó 2039 actas de JRV; 46 actas de JRV fueron recuperadas por el CSE, pero no por el PLC/MVCE; finalmente, 22 actas de JRV, nunca fueron recuperadas ni por el CSE ni por el PLC/MVCE. 

De las 2085 actas de JRV recuperadas por el CSE nunca publicaron 644 actas del municipio de Managua. Con esta desaparición de actas inició de forma pública el fraude electoral de las elecciones municipales del 2008 y concluyó el proceso de deterioro del sistema electoral que lo ha llevado a su colapso. Con la desaparición de estas 644 actas nació la necesidad de crear un marco de referencia para entender cómo se diseñó el fraude electoral de 2008.

En el fraude electoral del 2008, se analizó el comportamiento electoral del municipio de Managua a dos bandas (Liberales y FSLN) porque los liberales iban unidos y lograron recuperar, por parte del PLC/MVCE, el 96.7% de las Actas Electorales. Sin embargo, ese escenario a dos bandas, donde dos partidos se disputan la mayoría de los votos, no es aplicable a la realidad electoral que se vivió en las elecciones presidenciales del 2011. Esta elección se asemeja más al escenario real que se presentó en las elecciones del 2006, donde hubo tres fuerzas electorales (PLC, Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) y FSLN) con posibilidades reales de triunfo a nivel de cada JRV, ya no sólo, para el municipio de Managua, sino para todo el país.

Para evidenciar el fraude electoral del 2011, ya no se podía construir un ESCENARIO EN RIESGO DE FRAUDE a dos bandas (FSLN y Liberales), porque las fuerzas con posibilidades de triunfo en 2011 eran tres. Por tanto, se tenía que construir un escenario donde se pudiese ubicar a cada uno de los partidos participantes con posibilidades de triunfo, en cada JRV, para conocer su fuerza electoral a nivel micro. Era la única forma de determinar qué cambios ocurrieron en la elección del 2011 para comparalos con la elección del 2006.

Se realizaron seis posibles ordenamientos, con posiciones ganadoras, para cada una de las tres fuerzas políticas para primero, segundo y tercer lugar a nivel de cada una de las 9134 actas JRV recuperadas, de las12960 JRV que constituía el padron electoral de 2011, por el organismo de observación electoral Etica y Trasparencia. Dado que el CSE nunca publicó los datos electorales de esa elección junta por junta. Hasta el día de hoy no se conocen.

En la elección de 2008, en el municipio de Managua, los liberales unidos lograron recuperar la mayoría de las actas electorales. Por el contrario, en la elección del 2011, los liberales desunidos no lograron recoger una cantidad muy importante de actas; de igual forma no pudieron con sus fiscales controlar las serias alteraciones que se dieron en cientos de JRV en todo el país, pero especialmente, en Managua. Por eso, en este estudio se utiliza los datos proporcionados por Ética y Trasparencia y no los datos del CSE, porque este no los publicó JRV por JRV y sólo dio datos en porcentajes para cada municipio. Un dato importante de señalar es que en la elección del 2006 fue la última elección donde se contaron los votos con algún nivel de credibilidad, por eso se utiliza como base este año para hacer las comparacioners con las elecciones del 2008 y 2011.

En esta ponencia se analiza y explica como los cambios constitucionales y de la ley electoral en el año 2000 intentaron construir un bipartidismo forzado que prevaleció hasta la elección del 2006. Posteriormente, ya en el poder Daniel Ortega, el proceso de deterioro del poder electoral se hace más evidente con los fraudes del 2008 y del 2011. En ámbos procesos se alteraron actas, se intimido a los fiscales de los partidos políticos, se desapareciero actas y hubo infidad de anomalias que llevaron al Centro Carter a decir que hubo un fraude evidente en 2008 y que los datos electorales fueron tan alterados en 2011 que se hacía imposible determinar quien ganó esa elección.

Esta ponencia intenta reconstruir de alguna manera las causas del deterioro institucional del CSE y los mecanismos que uso el FSLN y el CSE para implementar los fraudes electorales del 2008 y 2011. Eso se realiza con la información electoral recabada por el PLC en la elección del 2008 para el municipio de Managua y en 2011 utilizando la base de datos electorales recuperada por el organismo Etica y Trasparencia. Es un intento de explicación de por qué se dió el fraude y cuáles fueron los metódos utilizados. Para lograr ese objetivo se elaboraron varias hipótesis explicativas que se comprueban analizando y comparando las votaciones históricas para cada partido político en las elecciones del 2001, 2004, 2006, 2008 y 2011. De esas comparaciones se extrajo la información para demostrar como se realizó  y qué nivel de implicación tuvo el Consejo Supremo Electoral y el FSLN.    

Palabras clave: Sistema Electoral; Reforma electoral; Procesos políticos; Institucionalidad democrática; Nicaragua.