Twitter como herramienta de los movimientos sociales y políticos para imponer frames en la opinión pública:


GT 4.10 ¿Populismo o liderazgo mediático? Estrategias de Comunicación y Personalización de la Política en España y América Latina

Autor/a
Javier Lesaca (Universidad de Navarra)
Programa:
Sesión 1
Día: martes,14 de julio de 2015
Hora: 11:45 a 14:15
Lugar: Aula 11

Peter Dahlgren alertó en 2005 de las complejas consecuencias que Internet iba a generar en las democracias (Dahlgren, 2005). Los hechos han demostrado, casi diez años después, que el uso de Internet y de las plataformas digitales sociales han reconfigurado la manera en la que se crea la opinión pública, y han alterado los papeles que tradicionalmente tenían asignados políticos, medios y ciudadanos.

De la misma manera que el nacimiento de la imprenta fue el detonante de los profundos cambios políticos, religiosos y sociales que se vivieron en Europa a partir del siglo XV, especialmente el auge de la nación-estado (Anderson,  1983), la irrupción de las nuevas tecnologías de la comunicación social pueden estar provocando un nuevo fenómeno social y político que tenga implicaciones en las raíces mismas de las democracias y de la nación-estado (Dahlgren, 2009).

Los ciudadanos (o los movimiento sociales), los políticos y los medios de comunicación han venido jugando durante décadas un papel esencial en el proceso de configuración de la opinión pública (Mazzoleni, 2004) (Nacos, 2006).

La relación que se establecía entre estos actores y la manera en la que entre ellos se generaban y se difundían los enfoques de las noticias quedó reflejada en el modelo de activación por cascada descrito por Robert M. Entman, donde se describía el proceso de construcción de la realidad a través de significados e interpretaciones (encuadres) y cómo estos encuadres se difundía n desde los niveles más altos de la administración política y bajaban hasta el público y los ciudadanos con la complicidad de los medios de comunicación (Entman, 2003).

El modelo definido por Entman también reconocía que, de manera excepcional, los encuadres podían ascender desde el nivel más bajo de la cascada hasta llegar a las élites administrativas y políticas. En cualquier caso, este modelo, así como todas las teorías tradicionales de la comunicación, han explicado hasta ahora el campo de creación de la opinión pública como un escenario bien definido, con unos actores y unos papeles también fijados y delimitados.

Sin embargo, la crisis económica, política e institucional que emergió de manera global en 2008 ha erosionado de manera severa la credibilidad de dos de los principales actores encargados de la creación y la difusión de la opinión pública: los políticos y los medios de comunicación tradicionales. Las últimas encuestas en España señalan que la confianza de los ciudadanos en los medios de comunicación baja del 50% y la de las instituciones políticas ronda el 20%

Esta crisis de credibilidad ha coincidido en el tiempo con un empoderamiento tecnológico masivo que ha llegado a la gran mayoría de los ciudadanos, dotándoles de unas herramientas que  les permiten, con mayor facilidad que nunca, crear encuadres e influir en el proceso conformación de la opinión pública, “sin tener que pasar por las puertas de los medios de comunicación tradicionales” (Nacos, 2006).

Estas dos circunstancias (crisis de credibilidad y empoderamiento tecnológico) han dinamitado el escenario tradicional de configuración de la opinión pública, generando una situación completamente novedosa y desconcertante.

Aunque los políticos y los medios de comunicación tradicionales siguen siendo unos agentes influyentes a la hora de conformar la opinión pública, existe un consenso cada vez más generalizado y extendido que atribuye a los movimientos sociales un protagonismo emergente como elemento generador de opinión (Kalathil v Boas, 2003). De hecho, los movimientos sociales han sido considerados por varios investigadores como un elemento de configuración y difusión de frames, especialmente enfocados a la movilización social (Gitlin, 1980) (Benford, 1993).

Este nuevo contexto social, resultante de la crisis de credibilidad de medios y de políticos, requiere ser analizado y bien definido. Así mismo, las teorías tradicionales de la comunicación deben de ser revisadas con el fin de cotejarlas con la nueva realidad.

Algunas preguntas necesitan ser respondidas de manera urgente: ¿Los encuadres de las noticias siguen siendo activados y difundidos desde los niveles más altos de la administración hasta llegar al público?; ó ¿existe un nuevo modelo donde los ciudadanos organizados en movimientos sociales son capaces de activar y difundir encuadres desde los niveles más bajos hasta llegar a los altos cargos administrativos, revirtiendo el modelo definido por Robert M. Entman en 2003?  ¿Ha mutado el modelo de Robert M. Entman hacia una cascada horizontal, en lugar de vertical? ¿Han contribuido las nuevas herramientas de comunicación digital a generar y promover un mayor debate en la esfera pública?

Dar una respuesta a estas cuestiones es un asunto de especial urgencia en la sociedad de hoy en día. Los ciudadanos demandan transparencia y honestidad en la forma en la que los actores de la comunicación construyen y transmiten la realidad a la opinión pública. Definir la trazabilidad de las noticias y de los enfoques de las mismas se está convirtiendo cada día en una necesidad más acuciante. Por ello es necesario analizar y definir quién es quién en este nuevo escenario y qué papel juega realmente. En realidad, como planteaba Dahlgren en 2005, lo que está en juego no es sólo el escenario de la comunicación, sino la democracia en sí misma.

Este trabajo de investigación pretende dar respuesta a algunas de estas cuestiones mediante el análisis de la estrategia que un movimiento social y político de España como la Izquierda Abertzale Vasca utiliza las redes sociales, especialmente Twitter, con el objetivo de crear frames hegemónicos ante la opinión pública. Para ello se van a analizar dos campañas mediáticas que se pusieron en marcha en enero de 2015 con el objetivo de mostrar la solidaridad con presos de ETA encarcelados y pedir el fin de la dispersión. Las campañas en Twitter se lanzaron bajo los siguientes hastags: #Stopdispersionnow y #Abokatuaklibre y lograron colarse entre los Trending Topic más comentados del conjunto de España. 

El objeto de esta investigación es analizar qué actores comunicativos se encargaron de crear los encuadres de esta campaña, qué tipo de encuadres y con qué objetivos se crearon, cómo se difundieron estos encuadres, qué tipo de encuadres estuvieron en disputa, cómo planificaron el engagement con su potencial público objetivo y, finalmente qué encuadres calaron de forma mayoritaria entre la opinión pública y los ciudadanos.  El trabajo analizará de manera paralela la transmisión de encuadres, tanto en el ámbito de los medios de comunicación tradicionales, como en el ámbito digital, principalmente Twitter, con el objetivo de analizar en qué medida la irrupción de las nuevas tecnologías ha influido en el proceso de creación de opinión y de transmisión de encuadres. 

Palabras clave: Twitter, redes sociales, framing, democracia deliberativa, opinión pública, movimientos sociales