Secreto, Democracia y Servicios de Inteligencia. Una aproximación ética


GT 1.5 Teoría de la Inteligencia

Autor/a
Fernando Velasco Fernández (Universidad Rey Juan Carlos)
Programa:
Sesión 1
Día: miércoles,20 de septiembre de 2017
Hora: 18:00 a 20:00
Lugar: Seminario 0.4.

Los Servicios de Inteligencia siempre han sido instituciones cautivadoras, así como dolorosas e incomprendidas.

De los Servicios de Inteligencia forma parte el “secreto”. El secreto como elemento diferenciador (Simmel). Diferenciador entre los que saben y los que no saben. El que sabe algo quiere guardarlo. El que no sabe algo quiere saber. También el secreto se relaciona con la mentira.

Sin embargo, nuestra sociedad no se basa en el principio antropológico de la creencia en la honradez de los demás: en la confianza. En la confianza de no ser engañados. De ahí la expresión: “tener crédito” o “tiene crédito”. ¿Nuestros Servicios de Inteligencia, tienen crédito? Realmente ¿Se necesita el secreto para la configuración de la sociedad? , y ¿Se requiere del secreto para lograr seguridad?

De igual forma podemos preguntarnos ¿El secreto tiene un sentido moral? Parece que el “mal” es consustancial al secreto. Es más, lo inmoral se suele practicar en secreto. ¿Es esto así? ¿La ocultación no crea dudas o sospechas? Donde aparece el cartel con la palabra “secreto” es siempre una invitación a entrar, a interesarse por ese tema, ese asunto, o por el quehacer de esa institución.

Por otra parte, la democracia se caracteriza  por la transparencia. ¿No provoca desconfianza la existencia en las democracias de una institución, la de un Servicio de Inteligencia, donde el secreto es una herramienta clave? ¿Para qué quiere un Servicio de Inteligencia en una democracia el “secreto” a parte de por el hecho de tenerlo?

La historia del anillo de Giges que se narra en el libro segundo de la República, con el don de la invisibilidad ¿El anillo, como el secreto, otorga el poder de obtener información a la vez que se mantiene una fachada de completa inocencia?  ¿Puede hacer todo lo que le venga en gana? ¿El secreto sirve para hacer lo más desagradable pero que resulta necesario? ¿El secreto hace “el trabajo sucio”, ayuda a limpiar las cloacas de un Estado, envueltas en “honor, deber, servicio….”? ¿El secreto hace que un Servicio de Inteligencia aparezca esa institución “dudosa”, mientras aparece como “justa”, o es el Servicio de Inteligencia la institución “justa” que parece “injusta”?

En definitiva, la cuestión es, ¿Por qué motivo tenemos que escoger la “visión justa” del secreto en lugar de la visión o del hacer “injusto”? ¿Sólo hay una regla: escuchar o permitir que te escuchen?, ¿Qué limita al secreto: la política, la ley, la moral…nadie?

Palabras clave: secreto, democracia, ética, inteligencia