Una reflexión en torno a los desarrollos e implicaciones de las nociones de teoría y acción política en la obra de Michael Oakeshott.


GT 1.6 Teoría Política y pensamiento para la acción: éxitos y fracasos de una relación tormentosa

Autor/a
Elena Rosalía Rodríguez Fontenla (Universidade de Santiago de Compostela)
Programa:
Sesión 1
Día: miércoles,20 de septiembre de 2017
Hora: 10:30 a 12:30
Lugar: Aula 1.2.

La desilusión en torno a las posibilidades del uso de la razón en la política habría sido constante a lo largo del pasado siglo, suscitando divergentes reflexiones y movimientos políticos dotados de contrapuestas sensibilidades ideológicas y reverberando a su vez en el modus operandi de gran parte de las democracias contemporáneas. 

Un autor contemporáneo cuya obra podría situarse en dicho horizonte de pensamiento y praxis sería el intelectual británico Michael Oakeshott (1901-1990). Pese a ser caracterizado como “conservador” y/ o “liberal”, su obra habría concitado la atención de filósofos y pensadores de diversas reminiscencias “ideológicas”, como es el caso de Rorty o Mouffe.

En esta ponencia nos propondremos mostrar cómo las propuestas de Michael Oakeshott se insertarían de lleno en el más amplio y rico contexto del intenso diálogo filosófico en torno a la naturaleza y relación entre la teoría política y la actividad política. Sirviéndonos también de las aportaciones de otros filósofos y pensadores que convergerían en dicho diálogo–como Gadamer, Arendt, Polanyi o Hayek– abordaremos sus sutiles, y a la vez no libres de ambigüedades, concepciones de filosofía, filosofía política, entendimiento y acción política, así como las nociones e ideas clave de experiencia, práctica política y tradición. 

Reflexionaremos sobre su distinción entre la “actividad” de teorizar y el “producto” de dicho teorizar en forma de entendimientos y veremos cómo desarrollará la idea de que el teorizar se debería dirigir al entendimiento pero no así a la acción política. Ésta acción política se habría de nutrir–frente a una visión racionalista que privilegie el conocimiento abstracto técnico–del conocimiento y  juicio prácticos así como de la información local y contingente. Veremos a su vez cómo su noción de política se asocia, entre otras, a las ideas de complejidad, apertura, contingencia y consecuencias no intencionadas, repeliendo así la visión según la cual ésta derivaría de un orden divino o de uno humano derivado de las ideologías políticas y el saber técnico. También constataremos cómo su idea de tradición o prácticas políticas espolea a la vez que ancla los derroteros pluralistas de dicha concepción. Todo ello, sobre el fondo de su constante rechazo hacia la proyección racionalista del conocimiento al terreno de la acción política.

Por último, valoraremos los postulados oakeshottianos a la luz de las exigencias de la dinámica política de las democracias contemporáneas con ejemplos que nos ilustren tanto la relevancia de un enfoque que impondría necesarios límites a la hubris del gobernante o gestor público, como la estrechez y los peligros de una visión política, de gobierno y gestión de lo público  de naturaleza tan mustia y pesimista.

Palabras clave: teoría política, práctica política, tradición, racionalismo político, modernidad, acción política