Verdad y poder de información. Los medios comunicativos como arma para la política emocional.

Autor principal:
Imanol Elezgarai Ibañez (Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea)
Autores:
Alma Fernández Martín (Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea)
Programa:
Sesión 1
Día: jueves, 21 de septiembre de 2017
Hora: 11:00 a 13:00
Lugar: Aula 1.1.

En un tiempo en el que el debate entre verdad y falsedad en la política parecía estar superado, el auge de mensajes y campañas populistas sobre todo entre la extrema derecha europea ha introducido de nuevo la cuestión de la post-verdad o la verdad postmoderna en el debate político. Discursos y campañas mediáticas en las que no importa tanto si lo que se dice es cierto, o falso; sino que son otras características del mensaje las que toman especial relevancia: como se transmite ese mensaje, contra quien o quienes va dirigido, y también a quienes va dirigido.

El antiguo y extenso debate entre la verdad filosófica y la verdad factual o de hecho queda ya como un marco superado en este nuevo contexto de batalla política. En un tiempo de desconfianza en varios niveles, la relevancia que pueda tener que un discurso se fundamente en hechos verídicos no es ya lo que determina el éxito del mismo, sino lo cerca que está ese discurso de satisfacer los anhelos de la audiencia a quienes está dirigido. Con todo en discusión, la clave del éxito no es argumentar hechos demostrables, sino hechos que el receptor este dispuesto a creer que son ciertos, que no son otros que aquellos que refuerzan las convicciones propias de cada individuo.

Y es que la globalización y las constantes revoluciones tecnológicas acercan sociedades, pero aíslan a los individuos que las componen. Las innumerables posibilidades que ofrecen los avances tecnológicos generan a su vez cambios en el comportamiento social que algunos agentes políticos han sabido aprovechar en beneficio propio. Las nuevas vías de comunicación, elemento fundamental en la trasmisión de las opiniones, han hecho que la cantidad de inputs de información que recibe el individuo hayan aumentado en poco tiempo como nunca antes, pero a su vez esas mismas vías de comunicación han hecho que el usuario que busca información en la red termine, por la propia naturaleza humana, creando comunidades de opiniones afines en las que informarse, que reafirman las convicciones propias, y hacen que las divergentes sean vistas como adversarias.

Algunos agentes han sabido ver el nicho de oportunidad que alberga este cambio. Y han articulado su mensaje en base a las características de la audiencia, a los anhelos mas profundos de quienes les escuchan. Ha quedado atrás el tiempo de las verdades y las mentiras, para dar paso al de la verdad eugenésica, la del relato a la carta pensado no para convencer o atraer, sino para reforzar las ideas que el ciudadano ya tiene. El nuevo discurso no consiste en grandes planes y promesas de un futuro mejor. En tiempos de crisis los mensajes que calan son aquellos que ofrecen a la sociedad aquello que mas anhela, que no es otra cosa que un relato capaz de dar respuesta a lo que no es capaz de responder satisfactoriamente la narrativa hegemónica: ¿como hemos llegado aquí?

El objetivo del presente trabajo es estudiar las relaciones entre los nuevos movimientos que fundamentan su discurso en la post-verdad, y una ciudadanía mas exceptiva que nunca. Y proponer vías para superar esa relación, y lograr ciudadanos capaces de formarse una opinión que si bien no puede ser totalmente objetiva, le permita tener una visión mas global y mas plural de los hechos, y así poder enfrentarse con unas convicciones mas formadas a los retos que plantean las sociedades occidentales.

Palabras clave: Verdad, información, medios, comunicación, política, emociones, poder, ciudadanos